miércoles 12 de enero de 2011

2011

El 2010 me dejó, literalmente, perdida. Perdida con el trabajo, perdida con el estudio, los únicos que no me perdieron fueron los afectos, pero porque mi sentido de la responsabilidad familiar me supera completamente.
Mirando desde el 22 de septiembre hasta aquí, me da la sensación de que en esos meses los días fueron a la vez largos y vertiginosos. Envejecí, eso seguro, más de tres meses, pero el espíritu sigue joven (y quiero creer que libre)
Espero, transito el 2011 con sospechas y un poquito (muy poquito) de esperanzas: difícil ser peor que 2009 y 2010.
Y volveré al blog, si logro superar la autocensura.

2 se la bancan:

Anónimo dijo...

¡¡¡Qué razón tenés!!! Bien dice el dicho que "mal de muchos, consuelo de tontos"..., pero una de las apisanadoras que no usa "Giaco" para tapar los baches de la Ciudad, me pasó por encima en el 2010, LITERALMENTE. Ya pasó LO PEOR (creo, je, je), pero, perdoná la vulgaridad, me dejó "culo al norte". Y en este 2011 NO SE para dónde agarrar... Mas vale que NOS UBIQUEMOS rápido!!!

Y me las banco!!!
P.

Clau dijo...

:) si sabré que te las bancás!!! Está buena tu nueva filosofía de vida... ¿viste que podemos seguir aprendiendo?